La primavera ya se acerca, y la oleada de festivales y conciertos al aire libre está a la vuelta de la esquina.
Por lo pronto yo voy a ir al Festival do Norte: Los Planetas, Vetusta Morla, Love of Lesbian, La Buena Vida y mucho más durante dos días por tan solo 20€. Yo creo que no está nada mal. Vetusta Morla son los únicos a los que ya vi en directo, en el pasado Cultura Quente de Caldas, y me gustaron mucho. A ver qué tal se portan Los Planetas.
(Actualización 21/03/09: Los Planetas cancelan su concierto)
De Paredes de Coura, al que ya fui los dos últimos años (2007 y 2008), no se sabe mucho todavía. Solamente las fechas (del 30 de Julio al 2 de Agosto), el precio (63€ hasta mediados de abril) y un cabeza de cartel al que ya vi en Vigo en Castrelos (Franz Ferdinand). De todas formas, es un festival muy bien organizado al que merece la pena ir. Veremos como va siendo el goteo de confirmaciones.
Otro al que soy asiduo, Cultura Quente, todavía no tiene fechas ni confirmaciones oficiales, pero al ser gratuito, si no hay nada mejor, no creo que me lo pierda.
Y ayer me hablaron de la posibilidad de ir hasta Coruña para ver a Yann Tiersen, compositor de las bandas sonoras de Amelie o Good Bye Lenin, entre otras. Es en el mes de Julio y aún queda mucho para decidir ese tipo de cosas, pero no me importaría ir a ese concierto.
Como véis, no soy muy dado a los grandes desplazamientos (todos los conciertos o festivales me quedan a una hora menos de dos horas en coche como mucho), aunque alguna vez me apetecería ir de festival por ahí adelante. El año pasado me quedé con las ganas de ir al Electric Weekend de Getafe. Pero bueno, al fin y al cabo, y aunque parezca que no, en Galicia también se puede escuchar buena música en directo.
Con motivo del lanzamiento de su nuevo videoclip, "Sálvese quien pueda", me apetece hablar de Vetusta Morla.
Son un sexteto madrileño (si no me equivoco) que tras ocho años de actividad y conciertos ha lanzado este mismo año su primer disco: "Un día en el mundo".
Yo los conocí en el festival Cultura Quente '08 de este año y para mí se conviertieron, sin duda alguna, en el mejor concierto del festival. Vale que yo solamente fui a uno de los dos días, pero según me dicen y según leo por ahí, del primer día no me perdí gran cosa.
Con el descubrimiento de Vetusta Morla me atrevo a afirmar que son de lo mejorcito que escuché últimamente en español. Nada de poses ni misterios. Son lo que son. Canciones plagadas de buenas melodías, letras con mucho por descubrir y unos estribillos realmente pegadizos.
Su primer single fue el tema del mismo nombre del disco. También fue el primer videoclip.
Sin embargo, lo que realmente me fascinó fue su vídeo titulado "Otro día en el mundo" que os muestro a continuación. No es más que la canción de "Un día en el mundo" pero interpretada en directo de camino a su concierto en la Fnac (¿de Madrid?), haciendo coincidir el final del tema con la llegada de los músicos al escenario:
Por último, os dejo la primera canción que me enganchó de ellos. Si no recuerdo mal, fue la última que tocaron en Caldas, y los lalalas finales se prolongaron durante varios minutos. Se llama "Saharabbey road". Que la disfrutéis.
Así, a simple vista parece no ser gran cosa: "No hagáis eso! Respeto!" viene a decir, más o menos. Parece algo que diría cualquier madre a sus hijos y a sus amigos, ¿verdad?
Pues parece ser que os equivocáis. Esto es punk, puro y duro ... Al menos si tenemos en cuenta quién pronunció estas palabras.
Ni más ni menos que Johnny Rotten, el vocalista de los Sex Pistols. ¿Que por qué dijo eso? Pues porque un punkarra saltó al escenario en mitad de su concierto en el Festival de Paredes de Coura y mientras un segurata se encargaba de reducirlo de "buenas maneras", el otrora abanderado del punk, que se atrevió a cantar 'Anarchy in the UK' subido en un barco por el Támesis al habérsele prohibido tocar en 'suelo' británico por los continuos altercados durante sus conciertos, no se le ocurrió otra cosa que pedirle al público que no hiciese ese tipo de cosas, que había que respetar a los demás.
A mí se me cayó la cara de vergüenza. Y no es que el concierto no me gustase. Sonaba bien, y tocaron todo lo que tenían, y no lo hicieron mal, pero la actitud era del todo caricaturesca. Johnny Rotten se comportaba como un abuelete payaso que quería ir de simpático y hacer reir a la gente, cuando lo que tenía que hacer era salir al escenario, tocar, cantar y no destrozar un mito. A su lado, había otros dos personajes: un enormemente gordo Steve Jones a la guitarra y un Glen Matlock al bajo, que más parecía un militante del PP de vacaciones (por sus pantalones de pinzas, camisa azul y pelo rubio maqueado) que un músico de rock.
Aquí os dejo el momento en cuestión (os aconsejo que en cuanto empiece la canción paréis el vídeo, porque el sonido es bastante desagradable)
Sin duda, no tuvo nada que ver este concierto con el que Iggy Pop & The Stooges ofrecieron en Santiago en las fiestas del último Xacobeo.
Pues los Sex Pistols fueron el grupo que puso el cierre a la primera jornada de conciertos en Paredes de Coura. Tocaron después de dos grupos portugueses (Bunnyranch y X-Wife), los americanos The BellRays y los suecos Mando Diao.
The BellRays son un grupo de rock con una mujer negra como vocalista, con el toque de soul que eso conlleva. No sonó mal, la verdad. No los había escuchado nunca y fue el primer concierto que vimos del Festival.
Luego llegaron Mando Diao. Tenía muchas ganas de verlos porque es un grupo que me gusta bastante. Ya el año pasado me apetecía cuando a última hora se canceló el concierto por una afección de uno de los cantantes. Según me dijo un conocido que ya era la tercera o cuarta vez que los veía en directo no fue su mejor concierto, pero a mí me gustaron bastante. Lo malo fue que durante los dos primeros temas parecía como si las guitarras estuviesen silenciadas, algo que volvió a suceder al día siguiente con The Sounds y si no recuerdo mal, también con The Rakes. Un fallo de sonido bastante gordo la verdad.
El día siguiente fue el más completo. Empezamos temprano, con los madrileños Layaboutsen el Palco Ibero Sounds. Un sonido muy directo en el que cada canción era un petardazo. La cuestión es que suenan a lo que suenan todos los grupos que salen ahora.
Seguimos con Two Gallants, un conjunto de folk rock formado por un batería y un guitarrista/vocalista. Su música se basa en eso, batería, voz y guitarra a base de arpegios. Pero no me pareció el típico grupo de folk que tocan suaves melodías, sino son dos chavales que saben tocar muy bien sus instrumentos y que mantienen maneras un tanto punk sobre el escenario. Me pareció un gran concierto, de entre los cinco mejores del festival. Un festival, por cierto, con un nivel superior al del año pasado.
Tras Two Gallants subieron los británicos The Rakes. Otro grupo del sonido post-punk de moda, aunque con una pose algo más divertida y menos seria o soberbia, si lo preferís decir así. Empezaron un poco flojos y se fueron animando a medida que avanzaban las canciones.
Los suecos The Sounds fueron los siguientes en aparecer en escena. Ya era de noche y los sustitutos de The Long Blondes en el cartel hicieron las delicias de los jóvenes salidos que se habían situado en primera fila para ver a su rubia cantante. Para mí, fueron los más flojos del día, lo cual tampoco era difícil viendo lo que estaba por venir.
Editors son 'acusados' de ser iguales a grupos como Interpol, que a su vez tienen que aguantar comparaciones con Joy Division. Es cierto que guardan mucho parecido. Ritmos muy marcados, voces graves y, sobre todo Editors, guitarras afiladas que en algunos momentos me hacen recordar a The Edge, de U2. No sé si alguien me dará la razón. Otra cosa que tiene Editors es que me cuesta un montón diferenciar entre sus propias canciones. De hecho, hasta me pareció que tocaron dos veces el mismo tema (aunque sé que no). Lo que no se les puede negar es que tienen un directo cojonudo. Suenan muy compactos, muy potentes y muy coordinados. Se nota que lo tienen todo muy ensayado. De verdad, muy buenos.
Para cerrar la noche (al menos, en el Palco Heineken) les tocaba el turno a los veteranos Primal Scream. Según el programa tenían hora y media de concierto, pero solo tocaron durante una hora y diez, más o menos. Y no hubo cosa que me jodiese más en todo el fin de semana, ni el chaparrón que nos cogió justo a la hora de montar la tienda, ni que la frecuencia de limpieza de los baños descendiese con respecto a la última edición. Y es que me estaba encantando el concierto. Me los había perdido hará 4 o 5 años cuando vienieron a Vigo porque tenía que trabajar en los conciertos del XoveVigo en el Náutico y lo cierto es que no me defraudaron en absoluto. La atmósfera que crean es acojonante. De lo mejorcito.
Al día siguiente volvimos a ir pronto a la zona de conciertos para ver si lo que me habían dicho de los españoles Dorianera cierto: "¡Qué mal canta el tío!" fue lo que me dijeron. Y lo cierto es que tampoco lo hacía tan mal. No es que sea la mejor voz del mundo, pero las tengo escuchado peores. Eso sí, su música no es que me diga mucho.
Tras ellos nos acercamos al escenario grande a ver a Spiritual Front. Son unos italianos que tocan sentados, con traje y camisa negra y corbata blanca. Según veo en las etiquetas de lastfm hacen folk oscuro o apocalíptico. Yo no tengo ni idea de lo que es eso, pero había escuchado un par de cosas suyas y sonaban bien, pero en directo me desencantaron un poco.
Nos fuimos a cenar rápido (perdiéndonos el concierto de The Teenagers) porque habían cambiado el horario y adelantaron a The Mars Volta a las 21:30 y no nos los queríamos perder. Y no lo hicimos. El sonido de estos tíos sí que es indescriptible. Según comentarios que escuché a posteriori hubo gente a la que le rayó el concierto. A mí me flipó. Otro concierto acojonante. Hora y media de duración. Tenían programadas dos horas, pero parece ser que tenían otro concierto al día siguiente y si no se iban, no llegaban. Lo cierto es que no se lo reprocho, ya que con esa duración me quedé encantado y está bien que otra gente pueda verlos en otro sitio.
Poco antes de las doce de la noche salieron los belgas dEUS y ofrecieron otro gran espectáculo sobre el escenario. Eso sí, con un sonido totalmente distinto. Mientras The Mars Volta tocaban como si estuviesen improvisando en algunos momentos, dEUS sonaban más compactos. Se les notaba las tablas que aportan sus años de experiencia sobre escenarios.
Tras tres días de conciertos estábamos bastante agotados y decidimos que si las dos primeras canciones de los portugueses Wraygunn no nos gustaban nos ibámos a la tienda. ¿Qué hicimos? Nos fuimos a la tienda.
El último día me pareció, con diferencia, el más flojo de todo el festival. Vale que no vimos a Thivery Corporation, porque empezaban a la 1:30 (2:30 hora española) y yo a las 7:20 tenía que estar en pie porque se me acababan las vacaciones.
Volvimos a comenzar en el Palco Ibero Sounds para ver a We Are Standard, otros españoles que, como Layabaouts, cantan en inglés. De los tres grupos que vimos ahí fueron los que más me gustaron. Un rock bailable y enérgico que se dejaba escuchar bastante bien. Según dijeron, acababan de llegar de Lanzarote y parecía que el vocalista había estado bebiendo en el avión, porque se subió al escenario ciego perdido. Yo no sé si se lo hacía o lo estaba en realidad. Cualquiera que fuese la verdad, llamó la atención sobre el público.
Nos acercamos a tirarnos en la hierba mientras veíamos a unos del todo desconocidos para mí, Ra Ra Riot. Me recordaron un poco a todas estas bandas con multitud de componentes e instrumentos musicales que hacen un pop muy suave y melódico, del estilo de The Polyphinic Spree o Architecture in Helsinki , Al final, no estuvieron mal. Junto con Biffy Clyro salvaron el día.
Luego les tocó el turno a Au Revoir Simone. Tres chicas que cantan y tocan el teclado. No me gustó nada de nada. De hecho, ni siquiera pudimos aguantar medio concierto. Volvimos a acercarnos para saber qué era eso de Tributo a Joy Division. Ingenuos de nosotros, creimos que sería algún tipo de homenaje a la banda de Ian Curtis, pero no. Más bien fue al contrario. Unos tíos imitándolos y tocando (mal) sus canciones. Tampoco aguantamos mucho y fuimos a dar un último paseo antes de bajar a ver a los dos últimos grupos.
Biffy Clyro es una banda escocesa de rock que en algunos momentos recuerda a Foo Fighters y en otros a grupos como Lostprophets o Ash. Temas cañeros y directos. Iban al grano. Me gustaron. Fueron, con mucha diferencia (lo cual tampoco es decir nada), lo mejor del domingo, porque tras ellos subieron The Lemonheads, una banda de la escuela de Dinosaur Jr. o incluso los Pixies, aunque con melodías más pop, que ofrecieron, para mi gusto, un espectáculo bastante lamentable, comparable al de los Babyshambles el año pasado. Evan Dando debe creerse algún tipo de figura dentro de esto de la música y echó a sus dos compañeros del escenario para tocar (o más bien aburrir) él solo durante unos 6 o 7 temas. Luego volvieron los demás, tocaron una canción, amagaron con irse, pero volvieron esta vez sin el batería, cogieron las guitarras y al final se volvieron a ir sin volver a tocar. Una auténtica chapuza!!
Tras esto fuimos a por el coche (no el mío) y qué sorpresa la nuestra cuando vemos la matrícula delantera arrancada y en el suelo. Improvisamos como pudimos y la atamos a la defensa del Ford Fiesta con unos cordeles de la tienda de campaña. Al final llegamos a casa prácticamente a la hora a la que hubiésemos llegado si nos hubiésemos quedado a ver Thievery Corporation.
A la cama. A dormir 3 horas y media tras pasar 3 noches en una tienda de campaña y a levantarse que hay que trabajar.
Como ya decía entonces, son un grupo de inmigrantes de Europa del este (en concreto, el cantante es un refugiado que tuvo que emigrar de Ucrania tras el desastre de Chernobill y estuvo por media Europa antes de acabar en Nueva York, de donde viene el grupo) que hacen punk con influencias de la música gitana y rusa. Una fusión increíble.
Si tenéis oportunidad de ir a verlos, os lo recomiendo. Aquí os dejo un directo con Madonna tocando "La isla bonita" en el Live Earth del año pasado.
El Concello de Vigo acaba de confirmar el nombre de tres de las actuaciones que tendrán lugar el próximo mes de Julio en la ciudad. Parece ser que la Concellaría de Cultura le está cogiendo gustillo a la nueva ola de rock británico. Si el año pasado trajeron a Franz Ferdinand, este año quienes nos visitan son Arctic Monkeys y Keane.
No son malos nombres, de hecho, me gustan. La tercera opción (Julieta Venegas) es de esas que también me gustarían si algunas radios del país no tuviesen el empeño de que todos y cada uno de nosotros lleguemos a quedar hartos de sus canciones por culpa de tanta repetición y repetición y repetición y repetición.
Como digo, los nombres me gustan y me encuentro bastante satisfecho. Ahora bien, no sé yo si estos grupos son los idóneos para llenar el auditorio de Castrelos hasta la bandera. No lo digo porque la calidad de los grupos no se buena o por su conocimiento por parte de la mayoría de la población (sobre todo con Keane y Julieta Venegas), sino que me refiero a que estas bandas son de aquellas que se pasarán todo el verano recorriendo el territorio nacional de punta a punta, apareciendo en festivales del norte y del sur, de hecho, Arctic Monkeys sacan disco en abril y estarán promocionándolo en todos lados. Se habla incluso que podrían estar en el Festival do Norte en Vilagarcía dentro de un par de meses.
Lo que quiero decir con esto es que con estos conciertos no se va a atraer a gente de fuera de la zona de influencia de Vigo, como ocurría con Franz Ferdinand el año pasado (que sólo ofreció dos conciertos en la península el verano pasado), con The Offspring hace tres años, o con Metallica o los Dire Straits (dios, por qué sería tan joven??) si nos remontamos algo más de una década.
Aún así, ojalá me equivoque y podamos disfrutar de unos grandes conciertos con un gran ambiente. Vuelvo a decir que estoy bastante satisfecho, y confío que podamos ver unos buenos teloneros en cada uno de los conciertos (o si no es así, por lo menos que se les de la oportunidad a bandas locales). Os dejo con un vídeo que me fascinó: "A View From The Aftrernoon" de los Arctic Monkeys.